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Periostitis tibial
La periostitis tibial es una lesión por sobrecarga que afecta al borde interno de la tibia, el hueso principal de la pierna. Es frecuente en corredores, deportistas que realizan saltos repetitivos y personas que aumentan de forma brusca su actividad física. El dolor suele aparecer durante el ejercicio y, en fases más avanzadas, puede mantenerse incluso en reposo.
Esta lesión se produce cuando los músculos, tendones y tejidos que se insertan alrededor de la tibia generan una tensión excesiva y repetida sobre el periostio, una membrana que recubre el hueso. Factores como los errores en la planificación del entrenamiento, las alteraciones biomecánicas, los déficits de fuerza muscular o el uso de un calzado inadecuado pueden favorecer su aparición.
¿Cómo trabajamos la periostitis tibial?
El tratamiento comienza con una valoración completa para identificar las causas que han originado el problema. No solo tratamos la zona dolorosa, sino también los factores que mantienen la lesión.
Entre las técnicas utilizadas se encuentran:
• Terapia manual
para disminuir la tensión en la musculatura de la pantorrilla y mejorar la movilidad de las estructuras implicadas.
• Punción seca
en aquellos casos en los que existan puntos gatillo musculares que contribuyan al dolor o a la sobrecarga de la región.
• Neuromodulación percutánea
para modular el dolor y favorecer una mejor función neuromuscular cuando esté indicada.
• Electrólisis percutánea
en situaciones en las que exista una afectación tendinosa asociada.
• Técnicas de recuperación miofascial
destinadas a mejorar la calidad y la elasticidad de los tejidos.
• Radiofrecuencia
mediante corrientes de alta frecuencia para generar un aumento controlado de la temperatura en los tejidos profundos. Su aplicación puede favorecer la circulación sanguínea local, mejorar la elasticidad de los tejidos y contribuir a la disminución del dolor.
• Vendaje funcional o kinesiotaping
como complemento para reducir la carga mecánica durante determinadas actividades.
La importancia del ejercicio terapéutico
Actualmente, la evidencia científica señala que el ejercicio terapéutico es una de las herramientas más importantes para la recuperación de la periostitis tibial.
Por ello, diseñamos programas individualizados enfocados en:
• Fortalecer la musculatura de la pantorrilla, del pie y de la cadera.
• Mejorar la capacidad de carga de los tejidos.
• Corregir déficits de estabilidad y control motor.
• Optimizar la técnica de carrera o los gestos deportivos.
• Facilitar una vuelta progresiva y segura a la actividad física.
Prevención de recaídas
La recuperación no termina cuando desaparece el dolor. Analizar los hábitos de entrenamiento, la biomecánica de la marcha o de la carrera, el tipo de calzado y la capacidad física del paciente resulta fundamental para reducir el riesgo de recaídas y mantener los resultados a largo plazo.
Nuestro objetivo es que el paciente no solo deje de sentir dolor, sino que también recupere su actividad con confianza, seguridad y el menor riesgo posible de volver a lesionarse.










