|

ES

EN

Fascitis plantar



La fascia plantar es una estructura de tejido conectivo ubicada en la planta del pie que tiene una función importante en la estabilidad, la absorción de cargas y la adaptación durante la marcha.


Ayuda a mantener el arco plantar y participa en la forma en la que el pie responde al impacto al caminar, correr o permanecer de pie durante largos periodos.


Cuando esta estructura recibe más carga de la que puede tolerar, puede aparecer dolor, especialmente en la zona del talón o en la planta del pie.


Sin embargo, es importante entender que la fascia plantar no trabaja de manera aislada.


La conexión entre pie, gemelos, rodilla y cadera


El cuerpo funciona como una cadena en la que cada zona influye sobre la siguiente.


La movilidad y la tensión de las estructuras superiores pueden modificar la forma en la que el pie recibe las cargas.


En esta cadena participan:


• Fascia plantar
• Pie y tobillo
• Gemelos y sóleo
• Poplíteo
• Rodilla
• Cadera y pelvis


Por eso, en algunos casos, tratar únicamente la planta del pie puede mejorar la molestia, pero no siempre se aborda el origen de la sobrecarga.


El papel de los gemelos en la fascitis plantar


Los músculos gemelos y el sóleo tienen una relación directa con el funcionamiento del pie.


Estos músculos forman parte del complejo posterior de la pierna y participan en:


• Impulsar el cuerpo al caminar o correr
• Controlar el movimiento del tobillo
• Absorber fuerzas durante el apoyo


Cuando existe rigidez, sobrecarga o falta de movilidad en esta zona, puede aumentar la tensión que llega hasta el tendón de Aquiles y la fascia plantar.


Esto puede favorecer molestias como:


• Dolor en el talón
• Sensación de tirantez en la planta del pie
• Rigidez al levantarse por la mañana
• Molestia después de caminar o permanecer mucho tiempo de pie


El poplíteo: un músculo pequeño que puede pasar desapercibido


El poplíteo es un músculo situado en la parte posterior de la rodilla que participa en el control y la estabilidad de esta articulación.


Tiene funciones importantes como:


• Ayudar a desbloquear la rodilla al iniciar la flexión
• Controlar la rotación de la tibia
• Contribuir a la estabilidad durante la marcha


Aunque no suele ser el primer músculo en el que se piensa cuando aparece dolor en el pie, una alteración en su función puede modificar la mecánica de la pierna y afectar la forma en la que se distribuyen las cargas hacia el tobillo y la fascia plantar.


Es una de esas zonas que muchas veces pasan desapercibidas porque el dolor no siempre aparece directamente donde se encuentra el problema.


Enfoque terapéutico en fisioterapia

El tratamiento se adapta según la causa, pero puede incluir:

Liberación miofascial

Trabajando la fascia plantar, los gemelos, el sóleo y las cadenas musculares relacionadas.


Punción seca profunda

Cuando está indicada, para tratar puntos de sobrecarga muscular.


Movilidad y estabilidad articular

Especialmente del tobillo y de las estructuras que influyen en la marcha.


Ejercicio terapéutico

Para mejorar la fuerza, la estabilidad y la capacidad del tejido para soportar cargas.


Terapias invasivas: técnicas como EPTE/electrólisis percutánea

Cuando existe una indicación específica sobre tejidos concretos.